Los primeros festejos de los que
se tienen constancia en la capital charra se celebraban en la Plaza
Mayor y, entre ellos destacan aquellos que celebraban la concesión de
grados académicos por parte de las universidades.
Posteriormente se construyó la primera plaza de toros permanente en
1865: una plaza de sillería y madera, ubicada a la entrada de la
carretera de Ávila. Era de forma circular, constaba de dos pisos y
albergaba a 7.160 espectadores.
Inaugurada el 11 de septiembre de
1892 con una corrida de Eloy Clairac, que lidiaron Mazzantini y
Guerrita. La construyó una sociedad anónima
formada por comerciantes, industriales y propietarios, con el fin de
acometer el proyecto de construcción de una nueva plaza de toros.
Se trata de un edificio armonioso
y con un placentero sentido estético en su exterior. Los materiales de
piedra y ladrillo se interrumpen a la altura del primer cuerpo, de los
tres de que consta, y los intercolumnios de hierro, superpuestos, llevan
balaustradas de ladrillo en el primer piso, y de hierro en el segundo.
Los servicios de encierro, apartado, patios, caballeriza, corrales y
chiqueros, así como las demás dependencias, son excelentes. Así mismo,
los accesos a la plaza y a las localidades están perfectamente
dispuestos.
El edificio está situado en la
bifurcación de las carreteras de Valladolid y de Zamora.
Aforo: 10.858 localidades.
Categoría: 2ª
Propietario: Condominio de la
Plaza de Toros.
